Los Gerentes que conforman los Equipos Directivos suelen funcionar como Islas de Poder. Cada uno cuidando su territorio y responsabilizando al otro de las ineficiencias. Las «fisuras» en los equipos directivos son «cráteres» en el resto de la organización.
El problema principal es que no se conversa abiertamente. Es mucho más lo que se calla que lo que se dice y lo que se habla, no encara necesariamente la realidad.
Es el espacio para hablar abiertamente de lo que callamos y de generar los acuerdos necesarios para una sinergia auténtica. El propósito es crear un equipo integrado y alineado con un enfoque común de trabajo.
Para un equipo gerencial inquieto, cualquier circunstancia es una oportunidad para re-potenciarse, articularse y alinearse. Sin embargo, no es suficiente. Hace falta generar espacios intencionales para tener las conversaciones necesarias que minimicen el derroche de energía, alineen las fuerzas y se maximicen los resultados. Estas acciones no pueden dejarse al azar o a conversaciones de pasillos.
“Los Equipos Directivos alineados confrontan abiertamente sus restricciones. La capacidad de avanzar y progresar es proporcional a la capacidad del equipo de confrontarse”
Los participantes se benefician del intercambio cultural por la diversidad de países involucrados, lo cual genera riqueza en la discusión de los temas. Además, encontrarás una red de aliados potenciales para ti.